Muchas veces he trabajado en cosas ajenas a mi carrera, dado que no he encontrado un puesto que me resulte satisfactorio. Digo, yo he estudiado por muchos años como para me vengan a pagar como misceláneo (si es que me ofrecen remuneración alguna).
En una nueva oportunidad, llegó una superoferta, digna de tienda 2x1. Podía hacer una pasantía gratis por 3 meses y, si al final de ese período cumplía con las expectativas, empezaría a ganar (estoy seguro que ni el mínimo).
¿Soy acaso un iluso por darme mi lugar y rechazar la propuesta? No lo creo. Máxime que ya me dediqué en el pasado 6 meses a ofrendar mi esfuerzo en una agencia donde al final solo me dieron las gracias.
¿Cómo es posible que esto suceda? ¿Y pretenden que haga buena cara, desdeñe la situación y me deje mangonear? El colmo es que me voy para un call centre, donde no necesito más que saber inglés y me pagan decentemente, algo que no se puede alcanzar con una educación universitaria. Lo peor es que esto no hace referencia al libro: Patas arriba. La escuela del mundo al revés de Eduardo Galeano.
¡Es una historia real, mi historia!
¿Será que me equivoqué de carrera? ¿Será que mejor debí haberme dedicado a ser gigoló o doctor o ingeniero? ¿Qué se hace cuando la vida deja de tener sentido lógico para uno como persona?
¡Bah! En fin, como dice Calle 13:
Hay don Quijotes y Dulcineas
Hay sexo en el baño, sexo en la cama
Sexo sin ropa, sexo en pijamas
Hay cosas reales y melodramas
Hay laberintos y crucigramas
Existen llamadas que nadie contesta
Hay muchas preguntas y pocas respuestas
Hay gente valiente, gente con miedo
Gente que el mundo no le importa un bledo
Gente parada, gente sentada
Y gente soñando, gente despertando
Hay gente que nace, gente que muere
Hay gente que odia y gente que quiere
En este mundo hay mucha gente
Pero, pero, pero...
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