lunes, 17 de octubre de 2011

Oración al Espíritu Santo del cardenal Verdier

Cualquiera que me conozca sabe que soy poco religioso. Sin embargo, la señora que viene a entregarle la comunión a mi abuela todos los viernes hace esta oración. Siempre me ha gustado y hoy por casualidad me la encontré en internet, por lo que quiero compartirla.

Oh Espíritu Santo,
Amor del Padre, y del Hijo,

Inspírame siempre
lo que debo pensar,
lo que debo decir,
cómo debo decirlo,
lo que debo callar,
cómo debo actuar,
lo que debo hacer,
para gloria de Dios,
bien de las almas
y mi propia Santificación.

Espíritu Santo,
Dame agudeza para entender,
capacidad para retener,
método y facultad para aprender,
sutileza para interpretar,
gracia y eficacia para hablar.

Dame acierto al empezar
dirección al progresar
y perfección al acabar.
Amén.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Los comebiblias versus Ricky Martin

Porque una imagen vale más que mil palabras, he aquí lo que se encontraron los asistentes al concierto de Ricky Martin en San José de Costa Rica:



#mándalesmuchofuegoaloscomebibliasSeñor

lunes, 28 de febrero de 2011

Entre costilla y costilla

Nunca pensé en usted hasta que fue muy tarde.

Me percaté de la situación cuando sus labios rozaban los míos; simulando un beso que nunca se dio.

Sé que es de mal karma meterse con quien tiene novio (doble puntaje si también tiene amante) y tengo la certeza de que lo suyo es solo calentarme. Es decir, esto no camina a ningún lado. Pero aún pese a ello me sigue gustando que juegue conmigo.

Seamos claros, no es que esté en pleno ejercicio de una práctica masoquista: me molesta que me use como marioneta (sí, porque yo sé que usted sabe que me tiene a su merced). Sin embargo, al mismo tiempo me encanta cuando bailamos juntos, cuando me susurra las canciones al oído, cuando me ahogo en medio de sus besos y abrazos, cuando el corazón me late tan fuerte en el pecho que parece que se va a estallar... todo eso compensa cualquier pensamiento negativo que venga después. Soy adicto y usted es mi proveedor.

¿Idiota? Tal vez. ¿Indigno? Sin lugar a dudas. Pero me rehuso a perder esos momentos que me hacen vivir felizmente. Incluso cuando estamos juntos pienso que a lo mejor habrá alguien como usted para mí en algún lugar. Esa es una esperanza que jamás creí experimentar de nuevo.

La verdad es que hasta cierto punto considero que todo es para bien. O sea, tarde o temprano nos tocará darnos el adiós. Sinceramente si llegáramos a algo más yo no tendría el valor, el coraje ni la fortaleza para devolverme para Costa Rica -ni para irme a ningún otro sitio-.

Pero entonces me embarga la duda: ¿debo mantenerme así a sabiendas que no hay futuro (aunque los momentos compartidos de hoy me hagan tan inmensamente afortunado) o es mejor cortar por lo sano (y alejarme de este regocijo en que me hallo)?



♪ I want your love and I want your revenge
You and me could write a bad romance
I want your love and all your love is revenge
You and me could write a bad romance ♬

domingo, 28 de noviembre de 2010

Hándicap

Siempre recordaré el día que mis compañeras de colegio hicieron un ranquin con los hombres para averiguar quién sería el más "esposable" de todos. Resultó de este servidor y otro más quedaron empate en el primer lugar de esa justa. Las razones fundamentales -o al menos las que tuvieron más peso, según dijeron- fueron que ambos teníamos un futuro muy prometedor profesionalmente y que además éramos buenas personas.

Pues bien, mucha agua ha pasado por el puente desde entonces y creo que las cosas han cambiado. Por mi parte siento que eso del buen desempeño profesional se encuentra aún en veremos y lo de buena persona sigue ahí -aunque mi comportamiento raye a veces en la estupidez-.

De cualquier modo, estimo que en lo que respecta a relaciones no soy ni "esposable" o ni tan siquiera "contable". Anoche llegué a la conclusión de que padezco una extraña forma de minusvalía psicológica que me impide vincularme sentimentalmente con cualquier persona en un ámbito distinto a la amistad. Esta patología procura el sabotaje de todo posible encuentro romántico con acciones torpes y descuidadas que espantarían hasta a la misma Madre Teresa de Calcuta (si aún estuviera viva). Lo más patético de todo es que al pensarlo más en profundidad no es tan siquiera un asunto de noviazgos (aunque bien se circunscribe al proceso de cortejo, salidas nocturnas para ligar, etc.).

Me explico: anoche me fui solo a un bar con el único propósito de "liarme" con alguien. Llegué al sitio pasada las 11 p.m., que es un horario temprano para la vida nocturna barcelonesa. Prácticamente inauguré el local y así me lo dio a entender el hombre de la barra. Comencé el trago. En cuestión de minutos ya había más gente y entró mi víctima. Cruzamos miradas y quité mis múltiples abrigos de la silla contigua para que se sentara a mi lado. Lo hizo, proseguimos con el encuentro visual pero tan pronto entraron más personas su rostro se volteó y se fue para una mesa cercana para cumplir "a lo que vinimos".

-¡Vergación! -grité en mis adentros.

No dispuesto a dejarme vencer en la primera caída continué con la búsqueda. Para no hacer el cuento más largo, haré un fast forward a la parte que nos ocupa. Conseguí un número de teléfono y apenas logrado el cometido me llamaron unos compas para ir a celebrarle el cumpleaños a una amiga (eso lo tenía planeado desde el principio). Cogí mis cosas, me despedí y me fui para el metro. Una vez dentro de la estación me percaté que entre el desasosiego de la "conquista", el alcohol y la premura de esquivar al hombre que me venía siguiendo desde que salí del bar había dejado el celular en algún lugar que no recuerdo.

#EpicFail

domingo, 20 de junio de 2010

Carta a un padre ausente

¡Hola! ¿Cómo está?

Pensé que para hoy ya este tema del día del padre estaría superado. Pero veo que no. Ni hoy ni mañana y quizás el año que viene el asunto resurja. Digo, porque cada junio pasa igual.

La diferencia es que en la versión 2010 me voy a desahogar. No pretendo jugar de víctima ni inspirar la lástima de nadie. Mucho menos de usted. Porque, ¿sabe una cosa?, siento que todos los involucrados fuimos daños colaterales de las circunstancias.
La verdad es que esta fecha solo me gustaba cuando no sabía que yo era el único que no tenía la figura paterna. Pero cuando entré al kínder tuve que recurrir a mi tío para que fuera a la celebración. Por mí habría sido mejor no ir del todo. De cualquier manera, era obvio que la fiesta no era para gente en mi situación.

Luego vino la escuela. Como era católica fundamentalista no cabía en la mente de nadie por qué no tenía papá. Hasta que en mi infinita inocencia de niño se me ocurrió decir que usted había muerto en la guerra de Nicaragua. Recuerdo que esa tarde el teléfono de mi casa no paró de sonar. Eran los padres de mis compañeros quienes preguntaban si era verídica la historia que había compartido en clases. Mi mamá se lo tomó muy a la ligera porque a pesar de que tuvo que aclararle el embuste a 15 personas distintas -como mínimo- ni siquiera me regañó. Quizás en el fondo sabía que era muy incómodo para mí.



En la adolescencia tenía tantas otras cosas en qué pensar sobre mí mismo que ni me detuve a sentir nada sobre el festejo. Y creí que era una etapa superada. Pero como tengo esa manía de autoflagelarme cuando entré a la adultez empecé a sentirme culpable.

Culpable porque no me había esforzado por acercarme a usted. Culpable porque no lo quería. Culpable porque no era el hijo perfecto que todo padre quiere tener. Culpable porque no me parecía en nada a usted. Porque culpabilidad era y sigue siendo el único sentimiento que usted me inspira.

Lamento, pues, que tenga que contactarlo el día de hoy para importunarlo. Y me apena más que vaya a perturbarlo un día de estos para pedirle plata. Espero no se ofenda, pero ese es el único papel que usted ha jugado. Cuando estoy en aprietos financieros usted me salva la tanda. Sorry, de verdad: entre ser padre y dador de plata, usted escogió lo segundo. Ahora aguante.

Y tampoco es que lo moleste tanto. La última vez que le pedí algo fue hace como 3 o 4 años. Y dar plata cada muerte de obispo es un negociazo. Digo, porque nunca tuvo que preocuparse por la mensualidad del cole o la escuela o de pagar los recibos al doctor cuando me enfermaba. O sea, ni buen proveedor salió. ¡Pucha, mae, usted no pegó ni una conmigo!

Mi mamá dice que es mejor así. De esa forma no tengo nada que deberle a usted. Pero la necesidad tiene cara de perro.

PD: Solo espero que no sea tan carebarro que al final me meta pensión para que lo mantenga cuando esté anciano. Seamos sinceros: usted NO se lo merece.

miércoles, 3 de marzo de 2010

WTF?!?!

Tal parece como que ahora Féisbuc me dice que fotos puedo ver y cuáles no:



Lo raro es que no era porno ni nada :P

domingo, 28 de febrero de 2010

Tome su ficha

A veces pienso que la vida es como una sala de espera donde cada cual tiene un grupo de fichas que van llamando cuando el momento es el indicado.

Pero no creo que sea algo inexorable. El Destino puede ser cambiado según nuestras acciones o necesidades. En muchas ocasiones hay números que ni sabemos que nos tocan pero cuando llega el turno nos ponemos de pie y seguimos este llamado. En otras, intercambiamos los papelitos con quién sabe quién (a lo mejor con personas que encontramos en nuestro camino) y traslapamos nuestras existencias.

El hecho es que ayer asistí al Evento 40 en el estadio Cuti Monge de Desamparados (nada más y nada menos que la "casa del Brujas"). Iba con la idea de ver en vivo y en directo a Chenoa. He sido su seguidor desde el 2001 cuando participaba en la primera edición del concurso Operación Triunfo en España.

Bueno, ¿qué puedo decir? Algunos quieren ver a Sabina, yo quería verla a ella. No se hable más.

Continuando con la historia, fueron 9 años de larga espera para que mi sueño se hiciera realidad. No voy a empezar a decir playadas como que era la mujer más linda del planeta, que cantó como lo ángeles ni nada de esas mierdas. Me limitaré a mencionar que satisfizo todas mis expectativas y me llenó el alma de satisfacción al saber que ya podía tachar una cosa más de mi lista de cosas que hacer antes de morir. Ahora la siguiente es conseguir un beso, un abrazo y un autógrafo de la argentino-española.

Lo que más me llama la atención; no obstante, es que todo se dio de manera esporádica pero como programado en un plan divino. Una amiga consiguió las entradas en el trabajo y me lanzó la propuesta casi que a modo de broma. Yo quise ir desde que supe que Chenoa iba a estar allá pero como no había nadie que me acompañara no pensaba ir. Coincidimos, acordamos y fuimos.

Valga destacar que estoy que no me cambio por nadie... por añadidura, escuché a Jesse y Joy quienes, a mi parecer, ofrecieron el mejor concierto del día y el público se los agradeció coreando todas sus interpretaciones con enorme complicidad.

Ya ven que Dios trabaja de maneras misteriosas y el día de hoy solo he podido pensar en esta canción. Así que aquí la dejo por si alguien la quiere escuchar y de paso endulzarse la vida.

domingo, 21 de febrero de 2010

¿No que no, vieja farisea?

A propósito de mi entrada anterior, urgando por los confines del You Tube me encontré con esta joya que servirá para la prosperidad:



Lo vacilón es que en el intermedio la presidente electa olvidó uno de los grandes fundamentos de todo buen cristiano, esto es, el octavo mandamiento que reza: "no levantarás falsos testimonios ni mentirás".

¿Cómo era: "firme y honesta"? ¡No lo creo!

viernes, 19 de febrero de 2010

Gotitas del Evangelio

En el Evangelio de san Mateo 5:6 que dice así: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados”. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Yo me pregunto entonces cuándo se aprobará la ley de Sociedades de Convivencia.

Y felicidades a todos los que jugaron de "progres" votando por una mujer (la hija predilecta de María (sic))para presidente.

¡Qué asco de país!

viernes, 12 de febrero de 2010

¡Quiero llorar!


Cada vez que me siento a hacer la tesis me invade un gran desasosiego que me quita la paz y me deja un terrible dolor de espalda.

He pasado toda la tarde tratando de hacer algo y pese a que he avanzado, me comuniqué con una muchacha que sabe de la materia pero todo apunta a que habrá de rehacer todo de nuevo (ya perdí la cuenta de las veces que he reformulado ese maldito anteproyecto).

Tengo la enorme tentación de dejar todo botado. Y cuando digo todo no me refiero solo a la tesis.
Creo que necesito de nuevo pastillas de la felicidad.

Y es que esta semana ha sido tan mierda... el domingo 7 habla por sí solo y el domingo entrante es 14 de febrero. Ergo, lo que mal empieza mal acaba. De nuevo estoy solo en una fecha tan "especial". Esto me pone tan de mal humor que no me apetece ni buscar fuck buddies para sacarme las ganas.

Ah, bueno... para terminarla de hacer me di cuenta que unos ex-compañeros de la U andaban en una actividad en agosto del año pasado en la cual conocieron al amor de mi vida que yo no he conocido aún (esto podría ser lo único que me hiciera sentir mejor).


sábado, 6 de febrero de 2010

Domingo 7 y la Guerra de las Galaxias

«La ira, el miedo y la violencia son el lado oscuro. Veloces llegarán cuando luchés. Si incluso una sola vez te embarcás en el camino oscuro para siempre dominará tu destino. Te consumirá como consumió al aprendiz de Obi-Wan».
- Yoda.

Solo espero que hoy nuestro país se libre de tanto Sith.

lunes, 1 de febrero de 2010

Había una vez un barco chiquitito...

... ¡Y los víveres, y los víveres y los víveres comenzaron a escasear!...



Lo que no entiendo es cómo hay gente que ve semejante historial de porquería y aún así sigue votando por la misma escoria de siempre.

Si alguno lo sabe, por favor que me aclare este acertijo.

viernes, 29 de enero de 2010

Némesis

El destino nos hizo encontrarnos. Vi sus ojos temerosos pero su malicia en el alma y supe que delante de mí había un agazapado. Coincidimos en un curso libre que no dejó conocimientos mas sí gratas experiencias y momentos increíbles en compañía de personas geniales. No éramos del mismo grupo y el único día que fui a su clase no estuvo allí.

Siempre he dicho que la gente cae mal o aburre. Y creí que en su caso sería lo segundo.

Gracias a los cotilleos entre pasillos me enteré que estudiaba mi carrera solo que iba en primer año. “¡Gran cosa!”, pensé.

Más tarde supe que era amigo de un conocido y que se llevaban muy bien. Siempre quise tener amistad con este otro porque me parecía un tipo pura vida y cool. Nunca lo intenté por jugar de interesante y para no parecer sobrado.

A raíz de esta amistad, el susodicho logró hacerse con uno de los puestos que siempre quise cuando estaba en la U. Nunca lo intenté porque daba por sentado el fracaso y porque, sinceramente, no me sentía apto para la tarea.

Así, poco a poco y sin darme cuenta el carajillo se fue colando entre mi círculo social. De la noche a la mañana se fue incorporando con uno, con la otra y también otro más.

Creo que llegué a enterarme cuando era muy tarde. No fue sino hasta que lo vi en una cita con quien considero el amor de mi vida. Saltó entonces la pregunta: ¿quién es este mocoso que se da la atribución de mortificarme y meterse en mis asuntos sin yo habérselo pedido?

OK, estamos en un país “libre” y cada cual puede relacionarse con quien le venga en gana, en eso estamos de acuerdo. Pero, ¿por qué coños donde sea que convengamos logra todo aquello que yo alguna vez me propuse?

A lo mejor es por esto que me repugna tanto. Y quizás sea su aventamiento lo que a mí me faltó para ser como él. Y tal vez mi juventud deslucida resiente no haber sido tan esplendorosa como la que él parece tener.

Lo más irónico de todo es que nunca le he dirigido la palabra. Sé su nombre y pare de contar. Reconozco, no obstante, que dondequiera que vaya será mejor que yo y no puedo sino sentirme apocado ante su presencia. Sí, qué patético... ¡sometido por un escuincle!

A veces cuando recapacito me cuestiono si quizás al hablarle pueda romper este karma, esta broma que el destino me gasta cada vez que nos encontramos. Porque de todas maneras estaría bien seguir aquel consejo de: keep your friends close and your enemies closer.

domingo, 24 de enero de 2010

Un imbécil sí y sí...

Quiero dedicarle esto a un hombre muy especial a quien le faltan muchas cromosomas y le sobran muchas deficiencias.


Aunque salga alguien con vituperios, creyéndose sabio o con el mínimo de inteligencia y escribiendo no con el cerebro sino con la otra cabeza o glande, aseguro y doy fe que José Moreno Gómez es el mentecato más pelele en la historia costarricense. No me gustan los hombres que se hacen pasar por humanos cuando no son más que escoria del mundo.

Es más, detrás de cada insensato de gran envergadura hay una infancia muy triste y una mente atrofiada que no logra ver que las grandes e importantes decisiones en la historia de una tribu, de un grupo, de una comunidad o de una nación han sido y serán llevadas a término por hombres y mujeres en porcentajes de 50% cada cual. Esa es y será la imagen correcta de las cosas aún cuando haya retardados que crean que el Sol, los planetas y las constelaciones giran alrededor de la Tierra.

¡Los hombres así debieron haber nacido mudos o sin lengua para no esparcir su ignorancia por el mundo!

jueves, 21 de enero de 2010

Mejor solo que mal acompañado

Le preguntaba emocionado a todo el mundo: ¿Vamos al concierto del sábado?

Previo a alguna respuesta, en las caras de dibujaban gestos de incredulidad o de "¿me está vacilando!". Pero mi rostro de emoción y la mirada fija segundos después demostraba lo contrario.

La réplica siempre era la misma: "No". Así fue desde el primer día hasta el último. La disyuntiva fue fácil: iba solo o no iba.

Finalmente decidí irme solo. Llegué y me encontré a una ex compañera del cole. No me sentí muy a gusto y me fui a comprar algo de tomar. Cuando después del 20 minutos logré hacerme con el trago, vi en un sitio estratégico a una conocida a quien estimo mucho (pese a que es católica empedernida y liberacionista).

Y como a los tontos ni Dios los quiere, me aproveché de las circunstancias y me colé. Me presentó al novio, les ofreció un par de sonrisas, me hice el ruso y ahí me quedé.

Fue así como pude disfrutar de un brevísimo pero perreador concierto de El Patrón en las fiestas de Palmares 2010.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Navidad con flow

La Navidad es el mejor tiempo del año. Allá quienes crean que es un dolor de todo por el tumulto, los carros y las compras. Es mejor pensar en las tardes soleadas con brisa fresca, la comida rica que hay por doquier y la gente linda que se reúne a propósito de las fiestas.

Pese a que me tocó trabajar el 24 hasta las 7 de la noche y que la comelona navideña acabó como a las 11, la pasé superbien. Llamé a unos amigos que tengo en el extranjero para darles mis buenos deseos (aunque ya en el otro lado del mundo era 25) y luego subí a mi casa a compartir con mi familia.

Reímos un rato -en especial cuando boté y quebré el tazón del picadillo ¬¬' -, molestamos a mis primos y chismeamos sobre los que no estaban presentes (¡ese es el espíritu!). Posteriormente los adultos hicieron caras de sueño y se fueron a acostar. Más tardito seguimos los demás.

Al día siguiente, me desperté y había un regalo en la mesa de la compu. Mi mamá me lo había comprado y estaba ansiosa porque yo lo abriera; sin embargo, yo lo había dejado para el 25 para que fuera un verdadero regalo "traído por el Niño". Empecé a quitarle la envoltura lentamente para no romperla... y cual fue mi sorpresa que era un ¡Transformers de Optimus Prime!

(OK, lo admito, se ve mucho más chiva en la imagen que en la vida real).

Así fui niño otra vez. Fue un sentimiento imposible de describir. Aquella emoción en el pecho de ver el regalo nuevo, una inocencia lindísima en el alma y hasta un nudo en la garganta de las ganas de llorar de felicidad. A partir de entonces mi día solo podía mejorar.

Tenía planeado verme con algunos compañeros de la U en la casa de Mic por que lo alisté la maleta y me fui para San José. A pesar de que la cita era a las 4, como buenos ticos que somos llegamos a eso de las 5 (los primeros que ahí estuvimos, valga destacar). Maguchi nos había prometido unas buenas chalupas pero resultó ser una pésima organizadora y al final nadie supo quién tenía que llevar qué.

Así las cosas, nos fuimos para el AutoMercado a comprar algo con que alimentarnos. Cada uno consiguió aquello que le apetecía para tomar o picar y entre todos conseguimos los distintos productos para la comida "de verdad". Volvimos al centro de operaciones y ya había unos cuantos comensales más.

Mientras unos hablaban otros cocinábamos (sí, YO cocinaba, algo que nunca hago en mi casa) y al final estuvo bastante rico. Vimos unos videos del año 2006 y nos sorprendimos de los cambios rajados en cuanto a ropa, música, apariencia y comportamiento de los presentes. De verdad que es rajado como uno convierte en otra persona cuando pasan míseros 3 años.

Luego, indios comidos, puestos al camino. Algunas se fueron para otros convites que tenían mientras que los demás queríamos ir a Zapote. Al final, el grupo se dividió en dos: unos para la Cali y los otros para el destino inicial.

Fue una experiencia bastante vacilona porque en realidad esos festejos son demasiado diversos. Había gente pola, gente chusma, gente linda, gente negra, gente culona, un travesti, gente china... pero no estaba Pepa la peposa (la vieja esa que se "convierte" en mono).

En fin, me encantó ver a mis compas reunidos sin motivo aparente como en los viejos tiempos; pero sobre todo recordaré el 25 de diciembre del 2009 como el día en que volví a ser niño en media Navidad. Y solo por eso, pasará a ser otro de mis precious moments.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Este blog está muriendo...

Desde hace días estaba por escribir esta entrada pero la verdad no me había atrevido.

Es como cuando alguien se muere y uno no quiere decirlo porque lo hace "oficial".

Resulta que ya es difícil encontrarle significado la que otrora fue una "válvula de escape". Antes era facilísimo sentarme a escribir sobre cualquier cosa y hacer algo decente. Ahora, no obstante, se ha vuelto insoportablemente difícil. Cada vez que me surge una idea bien la olvido al rato, bien la retomo después y me parece indigna de ser contada (no por vulgar, sino por insustancial).

Quizás sea porque ahora paso horas interminables frente a la computadora y cuando tengo la posibilidad de escaparme de ella lo hago. Quizás porque mi mente se encuentra enfocada en enrumbar mi vida "real" en vez de andar relatando historia por la red.

No lo sé. Lo cierto es que este blog está muriendo. Lentamente.

Solo me pregunto: ¿será que aparece algo (o alguien) que lo reviva?

El tiempo responderá mi interrogante.

lunes, 21 de diciembre de 2009

(Sin comentarios)

Mejor tonto callado que tonto hablando... ¡y vaya que sí que la cago big time!

domingo, 8 de noviembre de 2009

Vergüenza ajena

Esto sucedió hace bastante tiempo, específicamente el día del partido Costa Rica-México en el Ricardo Saprissa. No recuerdo por qué en su momento omití hacer la entrada. Lo cierto es que hoy volví a ver a mi amigo por lo cual se me reactivó la memoria y me pareció que este es otro de mis precious moments que merece ser plasmado por este medio.

Habíamos quedado en vernos en Río en Los Yoses para observar el encuentro. Sin embargo, cuando llegué yo, aquel lugar estaba a reventar y la fila para entrar alcanzaba casi la embajada de Italia. Llamé a mi amigo para contarle lo sucedido y cambiamos el sitio por Reventados en la calle de La Amargura. Pues nada, una vez en el lugar nos dispusimos a entrar -la cola era solo de 5 personas- y lo primero que encontré fue a una vecina mía que tenía años de no ver. Le presenté a mi amistad. Casi de inmediato La Papa empezó a contarme sus historias siempre involucrando amores infructuosos y relaciones nunca concretadas (por algo nos caemos tan bien).

Resulta que mi compañero había quedado de asistir a una fiesta el mismo día que salimos, por lo que me pidió que lo acompañara. Como no le vi nada de malo, accedí y cuando fue el medio tiempo, tomamos un taxi y nos dirigimos a Tibás. Para no hacer la historia muy larga, el chofer no sabía dónde quedaba el lugar para el cual íbamos y nos tuvo que dejar en un lugar X en el que le exigimos que se detuviera. Al final pudimos dar con el barzucho.

Mientras subíamos las escaleras, mi amigo (que es gay) me relevó el contexto de la situación. El evento hacia al cual nos dirigíamos era de un señor que cumplía 40 o 50 años -ni lo recuerdo ni me importa-; quien además estaba enamorado de él. Pero la cosa no se quedaba ahí: el doncito era casado; tenía su mujer y dos hijas y las tres iban a estar en el lugar.

Al enterarme yo de esto, solo deseaba hacer las de Melquíades y huir por la derecha. Pero ya era demasiado tarde y nos encontrábamos dentro del local. Este se veía como un enclave de los años setentas con imágenes alusivas a la década y peinados al mejor estilo de Farrah Fawcett. Para peores era un karaoke y la ansiedad mía solo era superada por aquella de los cantantes wanna-be que se preparaban para pasar el bochorno de sus vidas. Y seamos sinceros, yo también estaba a punto de pelarme en nance frente a un grupo de desconocidos.

De repente, apareció la mesa de torturas. Mientras tanto, al único lugar donde pude "escaparme" fue al baño a reponerme de la impresión (o al menos a intentarlo). Cuando volví, mi amigo necesitaba ir también por lo que me dejó solo. Y ahí estaba yo, frente a una mesa llena de personas extrañas viéndome.

¡Dios mío! Ante tal agobio pensé que lo mejor era sentarme en un puesto lo más alejado posible. Así lo hice, mientras los segundos se extendían como si fueran años. Desconozco el tiempo que estuve en esas cuando de repente la esposa del señor me convidó a la mesa de ellos. Para entonces yo solo le pedía al Ser Supremo que se mandara un terremoto de esos que solo Él sabe hacer o que, como mínimo, se abriera un hueco en la Tierra y me tragara (digo, porque peor vergüenza que la que pasaba no podía haber).

Al rato llegó mi amigo y empezamos a hablar. Está claro que le recriminé el hecho de haberme ocultado semejante follón. Mientras me encontraba en estas, llegó el festejado a entablar una plática con nosotros, por lo que la arenga tuvo que dejarse para luego. Para colmos, empezó a decir que estaba celoso de mí por andar con su "enamorado" pero ya era demasiado. Le informé que entre él y yo no había nada, que si allí estaba era porque no había sido avisado apropiadamente de todo el tema y que me hubiera gustado conocerlo de antemano para no estar presente.

Esperé unos minutos más para decirle a mi amigo que ya el estómago me sonaba (una forma muy diplómatica de informarle que mi paciencia ya se había agotado) y que me quería ir. Nos enrumbamos hacia el McDonald's en medio de un sermón que incluía muchísimos reclamos y sobre todo disculpas tardías que poco remediaban.

Y así pasó la noche en la que la pérdida de la Sele contra los aztecas fue el asunto que menos me tenía con cuidado.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Paseo a la playa

Hace biones de años que no escribo nada, lo sé. Desde que me vine a trabajar desde mi casa ya no me suceden cosas tan interesantes como para sentarme a escribirlas.

Pero bueno, este fin de semana hubo una excepción extraordinaria que me ha hecho despertar de nuevo el interés por contarles que pasa conmigo.

Resulta que hacía unos días en el curso de italiano decidimos hacer un paseo a la playa. La verdad es que siempre he sido reacio a aceptar este tipo de invitaciones por acomplejado. Sí, por acomplejado. Toda la vida me he avergonzado de ser muy pálido y por esto que es casi seguro que ante un viaje al mar yo responda con un "te lo agradezco pero no".

La cuestión es que me armé de valor, superé mis temores y me lancé a la aventura. Digo, si uno quiere tener resultados diferentes, hay que intentar cosas distintas. Sin embargo, esto no fue gratuito. Tuve que buscar algún tipo de manta de seguridad (porque perdí mi Singelringen) y no me quedó de otra que ir a comprar ropa. Al final, me hice con un par de pantalonetas nuevas que me van de pelos con unas camisetillas todas bla que tenía por ahí.

Una vez con la seguridad en la maleta, terminé de acomodar las cosas y me fui con toda la intención de vacilar. Y así lo hice. Aunque la gente de la Dante y yo no somos íntimos, logramos congeniar maravillosamente, pasando todos un momento tremedamente chulo de bonito.

Sobre todo me sirvió para darme cuenta que no soy el tipo odioso con quien nadie desea ir de paseo por repugnante y quisquilloso. Además, como bono logré broncearme bastante (más que la mayoría de las veces) por lo que intentaré ir a la piscina que queda cerca de mi casa para mantener un poco el tono de piel y no verme más como espectro del más allá.